viernes, 1 de agosto de 2008

Mohamad VI de Palmira

Caimos en sus redes casi sin darnos cuenta. Habiamos comido en el Spring Restaurant nada mas llegar a Palmira y un par de horas despues, cuando volvimos a pasar por la puerta, nos atrapo. Con la "excusa" de practicar su castellano (y aprovechando que se habia ido la luz en el pueblo y no podiamos navegar) nos invito a un te de bienvenida. Su nombre, Mohamad. Sus profesiones: relaciones publicas, camarero, cocinero, hermano del hotelero, amigo del camellero, masajista, poliglota,... un chico para todo!

Sentados en la terraza de su restaurante observamos con asombro como "echaba la caña" una y otra vez, sin descanso pero sin ser pesado, arrancando siempre una sonrisa a todo aquel que se atrevia a pasar por alli. En cualquier idioma: ingles, italiano, frances, español, japones, algo de aleman,... incluso algunas palabras en catalan! Eso si, a una velocidad que lo hace casi imposible de entender.

Si ML hubiera ido sola a comer no me habría fiado mucho de su opinión, porque acababa de salir de su pequeña convalecencia e incluso los macarrones con tomate le sabían a gloria. Pero como también estuve allí doy fé de que el manshaf con yogur o las berenjenas con tomates y patatas estaban muy buenos.

Entre comidas y cenas vimos algo de las ruinas por las que habiamos venido hasta este lugar de Siria. Aunque estuvimos un par de dias solo pudimos disfrutar de los atardeceres, con esa luz que da un toque especial. El amanecer era demasiado pronto... y el eclipse se nos escapo.


Entre columna y columna aparecia de vez en cuando Hussein, con sus dos camellos blancos, llamandonos desde lejos: "No miedo, no miedo". Incluso se acerco con su sonrisa permanente y "aparco" delante nuestro para ofrecernos 10 minutos gratuitos, pero no consiguio hacer cambiar de opinion a ML. Eso si, cualquier turista que pasara en esos dos dias por Palmira supo lo poco que le gustan a Santarromana los camellos. Sera por eso o por su aparicion en el Heraldo, que toda una familia siria insistio en hacerse fotos con ella.


Normalmente no recomendamos personas concretas, pero en este caso esta totalmente justificado. Cualquier cosa que necesiteis en Palmira podeis pedirsela a Mohamad (mohamadpalmyra6@hotmail.com / 0955187046): alojamiento, comida excelente, un paseo en camello, clases de arabe, un masaje,... o incluso un "discreto" vestido de regalo! Al recibirlo en medio de la haima llena de turistas, ML se puso casi tan colorada como el propio atuendo, jeje.

No queriamos dejarnos atrapar pero al final nos hizo sentir como en casa, nuestra casa en Palmira.

6 comentarios:

Silvia dijo...

Veis? Aún queda buena gente por el mundo. De vez en cuando no viene mal dar un voto de confianza a la gente. Personalmente es así como yo he tenido las mejores experiencias en los viajes...
Besicos.
Silvia

Marta+Roberto dijo...

Una pregunta.... cómo iba vestido el amiguito????
Me alegro de q ya estés bien, ML.
Al final tendréis que cobrar a los q quieran fotografiarse con vosotros.
Besos.

Belén dijo...

Bueno Ml, ya veo que vuelves a la comidita!!! me alegro mucho joe!!!

Nada nada, a veces la gente buena se ha de notar si no de que????

Oye, que teneis al barrio de la Jota revolucionado, jajajajajajjaja a este paso cuando vengais lo haceis en loor de multitudes ;)

Besossss

Bea dijo...

Ese tipo de cosas son las que hacen que disfrutes del viaje, yo vine de Costa Rica encantada precisamente porque la gente era así,y no me lo podía creer, como normalmente vas a la defensiva a todos los laos... Y hablando de Laos (jejeje) estoy ya mu nerviosaaa, que no nos queda ná pa estar allí! por ahora se os ve de maravilla, vigilad no vayais a enfadaros el dia de nuestra llegada...! :D
Besotes!

Anónimo dijo...

Hola chicos!!

Qué pena que hay pillado vuestro blog hace un par de días. Vivo en El Cairo hace años y os hubiera podido acoger o echar una mano.
En Siria no dejéis de visitar Hama. Es una ciudad relativamente pequeña desde la que podéis hacer multitud de excursiones: Crack de los Caballeros, Qalat Salah ed Din... Os recomiendo el Hotel Cairo o el Hotel Riad, ambos están al lado de la torre del reloj. Bueno, son muy famosos. Son los mejores hostales de mochileros que he visto en Oriente Medio, sin duda la relación calidad-precio es genial.
Allí también podéis visitar las norias, que son una pasada y después seguir camino hacia Alepo, ciudad totalmente imperdible. Eso sí, aunque ya hay cajeros en Siria, todavía no son muy comunes, por lo que aprovechad en las estaciones para sacar dinero.
Otra cosa, si tenéis tiempo hay una excursión de un día muy buena desde Damasco: Bosra. Es el teatro romano más alucinante que he visto nunca. Está dentro de una fortaleza defensiva y cuando la ves por fuera no puedes ni imaginar lo que hay dentro. Lo mejor es que estaréis prácticamente solos, por lo que impresiona aún más. Y sobre todo, aprovechad para comer bien, que estáis en uno de los mejores países gastronómicamente hablando de Oriente Próximo, con permiso de El Líbano, claro. Si podéis también daros una vueltecita por Beirut. Os sorprenderá gratamente.
Si necesitáis cualquier cosa escribidme. Tengo amigos tanto en Damasco como en Beirut y os pueden echar una mano.

Disfrutad vosotros que podéis.

Un abrazo y mucha suerte!!

Sila dijo...

Si váis a hacer amigos en todos lus lados, je,je... No me extraña... Besicos