jueves 2 de julio de 2009
Primera parada: Atenas
lunes 8 de junio de 2009
El norte de la Isla Norte y adiós Nueva Zelanda
25 de diciembre: extraña Navidad
Seguimos nuestra ruta por las antípodas, yendo hacia la costa norte desde Rotorúa. Antes de marcharnos de esta agradable población aún tuvimos tiempo de acercarnos a la pequeña villa maorí Mitai y de pasear por el parque Kuirau, donde se pueden ver las pozas de barro hirviendo y otros fenómenos geotérmicos de forma gratuita.
También nos acercamos al lago Tarawera y al bosque Whakarewarewa donde hicimos una pequeña excursión entre enormes secuoyas.
26 de diciembre
Al día siguiente subimos al monte que le da nombre, desde donde pudimos disfrutar de fantásticas vistas de la costa. Más tarde comprobamos cómo eran las antiguas misiones en la vecina ciudad de Tauranga.
Al día siguiente nos acercamos hasta la Hot Water Beach (otro de los 101 Must-Do's para los kiwis) para observar un fenómeno geotérmico curioso. Cerca de la playa hay bolsas de magma caliente y cuando baja la marea se pueden excavar pequeñas piscinas con agua caliente que sirven de spa privado. Quizá todavía más curioso es el fenómeno sociológico que esto causa: decenas de personas con pequeñas palas, que alquilan por un módico precio, y se dedican a agujerear la playa en busca del lugar apropiado. No es tan fácil como parece encontrar el sitio exacto y muchas veces el trabajo no sirve de nada. Otros, con más cara, se aproximan a los grupos que ya están terminando la piscina con éxito y les ayudan un poco para poder utilizarla.
28 de diciembre
Terminamos el día en Paihia, decidiendo si hacíamos un último crucero en las antípodas. Al final nos pareció excesivo. Poco a poco teníamos que volver a un ritmo más normal, que la vuelta a casa ya estaba muy próxima. Sí fuimos a varios lugares de los alrededores: las cascadas Haruru, los Treaty Grounds y los antiguos edificios de Kerikeri.
29 de diciembre
30 de diciembre
31 de diciembre
El (primer) día de año nuevo íbamos a volar a las 19:40 hacia el que sería nuestro último destino antes de volver a España después de más de seis meses de viaje: Los Angeles. Antes quisimos conocer un poco más Auckland y felicitar el año nuevo a nuestros familiares a las 12 de la mañana en Nueva Zelanda. Aún viviríamos otra nochieveja cuando estuviéramos volando hacia Estados Unidos ya que atravesaríamos la línea de cambio de día.
domingo 24 de mayo de 2009
Isla Norte, más cerca del final ¡ohhhh!
19 de diciembre
Nos acercamos al mirador del monte Victoria para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad y después fuimos hacia el museo Te Papa donde podíamos haber pasado todo el día y no nos habría dado tiempo de visitar todas sus exposiciones. Quizá la más curiosa fue la de un calamar gigante y el audiovisual que explicaba su captura y posterior autopsia.
También tuvimos tiempo de pasear por sus agradables calles con bastante ambientillo y disfrutar de unas crepes mientras continuábamos callejeando por Cuba Street y las calles adyacentes.
Por la tarde fuimos rumbo al volcán Taranaki, en la parte oeste de la isla. Los kiwis comenzaban sus vacaciones de navidad y había bastante tráfico e incluso nos pararon para realizar un control de alcoholemia. Algo nerviosos por si no les entendíamos fueron muy majetes y nos dieron una hoja impresa con consejos para evitar la somnolencia (estar bien hidratados, descansar cada dos horas...) además de una botella de agua. Más modernos que en España, no hace falta soplar y el aparatito detecta la ausencia de alcohol con el aliento al responder una pregunta.
El Parque Nacional Mount Egmont, donde está el monte Taranaki, tiene varias entradas. Nosotros nos dirigimos a la Este, desde Stratford. Estaba nublado y no vimos el volcán, tendríamos que esperar al día siguiente.
20 de diciembre
Estuvo toda la noche diluviando así que no nos sorprendió que, a la mañana siguiente, tampoco pudiéramos ver al esquivo Taranaki. Decidimos continuar nuestro recorrido, siguiendo la Forgotten World Highway hacia el interior de la isla. Paramos en el pequeño pueblo de Whangamomona, única república de Nueva Zelanda, declarada así por un desacuerdo con la reorganización territorial que provocaba cambios en la liga de rugby. Marcos, muy solidarizado con causas extrañas, se sacó el pasaporte de este lugar.Llegamos a las puertas del Parque Nacional Tongariro, esperando que al día siguiente mejorara el tiempo para poder realizar la Tongariro Crossing, una de las travesías de un día más bonitas del mundo, o eso dicen: 10 horas y 16 km a través de terrenos escarpados, campos de lava, pendientes importantes y lagos sulfurosos. Esta caminata cruza este Parque Nacional situado en el centro de la isla Norte y se puede recorrer gracias a que los clanes maoríes cedieron sus terrenos al gobierno para que protegiera los tres volcanes sagrados que hay en él: Tongariro, Ngauruhoe y Ruapehu.21 de diciembre
Lamentablemente no eran buenas las previsiones y tuvimos que posponer el trekking. Como por la tarde mejoró un poco aprovechamos para hacer otra excursión por la zona, acercándonos a los Tama Lakes. Además organizamos el transporte para la Tongariro Crossing del día siguiente. Hay varias empresas de autobuses que desde Whakapapa Village, se encargan de acercarte al punto inicial (Mangatepopo Rd) y de recogerte en el Ketetahi Carpark, al final. Lo malo de este sistema es que tienes que llegar al último autobús si no te quieres quedar allí tirado, con lo cual la mayoría de la gente anda mirando el reloj y corriendo, lo que estropea un poco la caminata. Buscando una solución, decidimos dejar el coche en el punto final de forma que así no teníamos prisa por llegar. El autobús nos pasó a recoger por allí para llevarnos al principio y aunque no supuso mucho ahorro de dinero, sí en cuanto a tranquilidad.

Madrugamos pero estábamos contentos al ver que el cielo estaba azul e íbamos a poder disfrutar de esta ansiada excursión. Valorábamos la posibilidad de ascender el volcán Tongariro o el Ngauruhoe si las fuerzas nos acompañaban. Comenzamos con buen pie viendo a lo lejos el volcán Taranaki que no pudimos ni siquiera intuir cuando estábamos en sus faldas. Después disfrutamos del paisaje ascendiendo entre los campos de lava hacia el volcán donde desapareció el famoso anillo. La única pega era la gran cantidad de gente con la que compartíamos el camino, pero después de subir a la cima del Tongariro nos quedamos de los últimos, bien! Fue una dura jornada pero mereció la pena. Para recuperarnos terminamos el día en los Hot Spring de Taupo, apurando hasta última hora.

23 y 24 de diciembre
Los dos días siguientes los pasamos visitando el centro de la isla, donde se localizan diversas zonas de actividad geotermal: Craters of the moon, Waiotapu, Orakei Korako,... En estos lugares pudimos observar algún geyser, piscinas de barro, pozas de agua hirviendo, terrazas de sílice, aguas sulfurosas, cascadas y lagos de curiosos colores, etc. Quizás Waiotapu fuera el más espectacular de todos (y también el más caro) pero después de haber visto fenómenos similares en Islandia y de forma gratuita, nos quedó un sabor de boca ligeramente agridulce. Nos hubiera gustado poder viajar en el tiempo y visitar las terrázas silíceas rosas y blancas, cerca del volcán Tarawera, consideradas en el siglo XIX la octava maravilla del mundo que desaparecieron bajo una grieta de lava de diecisiete kilómetros.
Entre un lugar y otro, aprovechamos para relajarnos en los SPA que se iban cruzando en nuestro camino y a los que nos estábamos aficionando. Tanto que el día de nochebuena, en Rotorúa, disfrutamos del Polynesian Spa hasta las 11 de la noche. (Respuesta 14: Verdadero)
Una nochebuena muy peculiar...
jueves 7 de mayo de 2009
Proyección sobre Nueva Zelanda
El próximo martes, 12 de mayo, ML va a dar una charla sobre parte del viaje, en concreto sobre Nueva Zelanda. También proyectará unas pocas fotos de nuestro recorrido por este país, como acompañamiento.
lunes 4 de mayo de 2009
¡Feliz cumpleaño!
Si, "cumpleaño" en singular. Porque hace poco Simplemente de Viaje cumplió su primer año de vida. Casi se nos pasa, pero el otro día ML se dio cuenta revisando el blog.
Aunque sea con retraso, ahí va este post conmemorativo del primero que publicamos un 19 de abril.
¡Cómo pasa el tiempo! Quién iba a pensar que un año después estaríamos de vuelta, terminando de contar el viaje y pensando ya en el siguiente...
Una vez más, ¡gracias a todos por leernos y por los comentarios!
domingo 19 de abril de 2009
Ultimas aventuras en la isla sur
Recién venida de una breve escapadita por Irlanda, muy bien acompañada, retomo con algo de pereza nuestros periplos por Nueva Zelanda durante el pasado diciembre.
13 de diciembre
Tras nuestra aventura en helicóptero en Franz Josef, cogimos la furgoneta ascendiendo por la carretera de la costa oeste. El tramo entre Greymouth y Westport está considerado como uno de los 10 mejores recorridos por carretera según la Blue List de Lonely Planet, debido a sus vistas del mar de Tasmania.
Paramos en Hokitika a echar gasolina y comprar algo de comida y aún tuvimos tiempo de acercarnos a un mirador callejeando por sus tranquilas calles. Seguimos hacia Greymouth donde cenamos un pollo asado y, buscando un sitio más tranquilo para pasar la noche, fuimos hasta el siguiente pueblo, Runanga.
14 de diciembre
Al salir del coche recién levantados, una amable señora, sorprendida de que hubiéramos dormido delante de su casa, nos invitó a tomar un té. Preferíamos una ducha, así que rechazamos amablemente su propuesta y continuamos rumbo a Punakaiki.
Esta población es famosa por los Pancake Rocks, formaciones calizas con forma curiosa en las que, cuando la marea es alta, las olas se meten por sus cavernas y salen de forma impetuosa por sus blowholes. Esperamos tomando un café a que fuera el mejor momento, pero como el día estaba bastante tranquilo el oleaje no fue el suficiente como para poder ver este espectáculo en todo su esplendor. Aprovechamos para hacer el Truman Track, un breve sendero de media hora hasta una agradable playa.
Por la carretera disfrutamos de las buenas vistas de la costa oeste y aunque avisaban de que podía haber pingüinos cruzando la carretera, no vimos ninguno. En Westport nos acercamos hasta el cabo Foulwind donde pudimos ver una colonia de focas con sus babys recién nacidos, qué majicos! Buscamos pingüinos, pero como son más tímidos no lo conseguimos.
Nos metimos hacia el interior pasando por Reefton y el Lewis Pass hasta Hanmer Springs donde dormimos.
15 de diciembre
Hanmer Springs es el principal centro termal de la Isla Sur. Por tan sólo 14 NZD pudimos disfrutar de sus instalaciones e incluso nos permitimos el capricho de una private pool por 10 NZD más por persona. Pasamos toda la mañana relajados en sus aguas aunque algunas estaban demasiado calientes para mi gusto. Después, duchita y comida al aire libre en uno de los parques del pueblo.
Continuamos hacia Kaikoura, península de la costa este famosa por su fauna: avistamientos de ballenas, colonias de focas... Hay un caminillo, Kaikoura Peninsula Walkway, muy recomendable de unas dos horas de duración pero hacía muchísimo aire y no apetecía demasiado, así que sólo andamos un poco.
Con este tiempo las focas estaban muy lejos y apenas se veían. Decidimos darnos un capricho y nos compramos media langosta para picotear en un takeaway cerca de la playa Jimmy Armer (langosta si, pero pingüino no: respuesta 17, mentira). Dormimos en el pueblo, esperando que al día siguiente tuviéramos más suerte con los bichos.
16 de diciembre
Después de navegar un poco en internet y hacer una visita rápida a la colonia de focas, continuamos hacia el norte para visitar la región vinícola de Marlborough. Visitamos una bodega y catamos distintos vinos antes de comprar una botella para nochevieja. (Respuesta 18: Verdad)
Le di el relevo a Marcos en la conducción y seguimos hasta Nelson. Vimos su catedral en lo alto de Trafalgar Street y paseamos por una zona de antiguas casas de trabajadores de finales del siglo XIX.
Nos dió tiempo a llegar hasta la zona del Parque Nacional Abel Tasman y como estaba prohibido aparcar en toda la zona, pasamos la noche en un camping de Marahau.
17 de diciembre
El Parque Abel Tasman es uno de los más visitados en Nueva Zelanda. Hay un trekking de 51 km, de 3 a 5 días, que recorre su costa entre playas de agua azul celeste y colinas con vegetación autóctona. Sólo disponíamos de un día para su visita así que decidimos utilizar un water-taxi para que nos llevara hasta Bark Bay, de esta manera caminaríamos unos 20 km de vuelta hasta Marahau.
Esta vez el tiempo nos acompañó durante toda la jornada e incluso pasamos bastante calor. Dependiendo de las mareas el camino se bifurcaba y había que dar un poco más de vuelta pero todo estaba bien explicado en los folletos que nos habían facilitado. No nos llegamos a bañar a pesar de que había numerosas playas que nos tentaban continuamente. Aunque acabamos agotados fue una buena excursion, sin duda.
Era tarde pero intentamos llegar hasta la Takaka Hill para ver toda la zona del parque nacional desde esta colina. No encontramos el mirador así que nos tuvimos que volver y llegamos a Nelson casi de noche.
18 de diciembre
Por la mañana aprovechamos para comprarme unas botas de montaña ya que mis zapatillas de deporte estaban muy viejecitas después de tanto tute. Fuimos a Havelock donde pudimos reservar el ferry en el que cruzariamos a la isla norte esa misma tarde (240 NZD, 2 personas + 1 coche).
Desde allí, recorrimos la zona de Marlborough Sounds, una zona de pequeños fiordos. No me sentaron demasiado bien las numerosas curvas de la carretera y las vistas no estaban a la altura de la zona de Fiorland, qué malo es comparar... Eso sí, disfrutamos de una agradable comida al aire libre en una de sus playas antes de ir a Picton para coger el ferry.
Tuvimos tiempo de pasear por el pequeño pueblo y de comprobar que también allí había baños futuristas. Salimos a las 7 de la tarde con Bluebridge Ferries y aprovechamos el trayecto de casi cuatro horas para "estudiar" la isla norte en la que pasaríamos los próximos 13 días. También tuvimos tiempo para disfrutar de las vistas de los sounds al atardecer y para conocer a los primeros maoríes. Hasta ahora no habíamos visto a nadie de esta etnia polinesia autóctona de Nueva Zelanda.
Abandonando la Isla Sur en ferry, rumbo a Wellington
lunes 16 de marzo de 2009
Glaciares de la costa oeste
11 de diciembre: camino del Glaciar Fox
Empezamos acercándonos de nuevo por tierra, para ver si mejora el tiempo. Aunque según el DOC es muy peligroso acercarse sin guía, vemos bastante claro que no es para tanto. Después de saltar varias vallas, como tantos otros turistas, nos aproximamos bastante pero Marcos sigue buscando por donde continuar. Está bastante escondido, pero el camino sigue. Es por donde van los excursionistas guiados así que están muy bien acondicionado, con cuerdas en los tramos un poco resbaladizos. Llegamos hasta la morrena terminal y nos quedamos a unos pocos metros por seguridad. A lo lejos vemos como van ascendiendo los grupos que hacen el trekking por el hielo.
Impresionante.
