martes, 16 de agosto de 2011

Museo San Miguel de Azapa y El Morro, en Arica

Desayunamos en otro local de comida rápida con una disposición muy particular. Los clientes nos sentamos en taburetes colocados alrededor de una gran barra rectangular y en el centro queda el pasillo justo para que pueda servir la camarera y tenga a mano los ingredientes necesarios: leche, azúcar, tazas, servilletas... De esta forma estas sentado prácticamente en frente de otra persona a la que no conoces de nada e igualmente ocurre a ambos lados.

Desayunando todos juntos

Sin duda una forma original de empezar el día y también lo acabaríamos cenando en un lugar parecido, después de un día tranquilo por Arica, visitando el Museo San Miguel de Azapa y subiendo hasta El Morro.

Para llegar al museo cogemos un taxi compartido (1.000 CLP por persona). Sorprendentemente el conductor nos avisa de que una de las salas está cerrada, por si no queremos ir. El museo, cuyo precio de la entrada también está reducido por la "emergencia" y cuesta 1.000 CLP, es muy interesante y expone los restos de la civilización de Chinchorro con buen gusto. Explica profundamente la evolución en las técnicas de momificación y los elaborados utensilios que utilizaban para pescar, mariscar, vestirse y maquillarse.

Momia Chinchorro
Caminamos por el pueblo de San Miguel, que no tiene nada de particular, y de allí paramos otro taxi para ir a ver unos petroglifos cercanos. Los hay de dos técnicas diferentes, unos con piedras haciendo el contorno del dibujo más oscuro y otros excavando la arena haciéndolo más claro. Con la duda de si son realmente antiguos o más recientes, volvemos en autobús a Arica, dando una vuelta por otros barrios de la ciudad.

Petroglifos de camélidos
Nos acercamos al Mercado Colón donde comemos. Un hombrecico mayor muy majo nos cede su mesa y él se va a la barra. Nos da un poco de apuro pero lo hace encantado. Además llama al camarero para que nos atienda y al irse, cuando le damos las gracias, nos dice que no hay de qué, que le hemos embellecido la tarde. Vaya piropo más elegante.

Andando, andando
Con la tripa bien llena, y como Alicia no quiere coger un taxi, subimos andando hasta El Morro.



Desde allí arriba hay muy buenas vistas de la ciudad, del muelle y del puerto deportivo.


También sobrevuelan gran cantidad de buitres de cabeza roja que pensábamos que eran los culpables de los excrementos de la plaza de la ciudad, pero más tarde descubrimos que los causantes eran los cormoranes negros.

Cormorán negro
Ya de nuevo en el centro, pasamos por el edificio de correos para comprar sellos que siempre me gusta traer de recuerdo de los países que visitamos. Después miramos el vuelo de vuelta de Alicia desde La Paz (Bolivia) a Santiago de Chile, desde el que conectará a España. Se ahorra un buen pellizco yendo directamente a la oficina de Sky Airlines.

En un supermercado aprovechamos para comprar algo para picar en el largo trayecto de autobús que nos espera mañana, nos vamos a Bolivia.

4 comentarios:

Silvia dijo...

Vaya camarero de bien quedar... Por cierto, quién es esa de la foto del restaurante?

Roberto dijo...

Hola ML
me gustaria comunicarme contigo por una propuesta laboral
Favor mandar datos de contacto a roberto.schottlaender@gmail.com

diario_viaje_kiana dijo...

Yo también visité Arica, su morro, el museo, etc. Aunque mi ruta después siguió por el norte (lago chungará, putre, etc.) me queda pendiente San Pedro de Atacama! Habrá que volver...

Hace pocos meses entre en el mundo blogger y como quería felicitarte por tu blog te he otorgado el premio Liebster! No se si lo conoces, en caso de que no puedes pasarte por mi blog y allí lo encontrarás!

Saludos y felices viajes!!

Jose W dijo...

Se ve muy interesante ese lugar. Tengo que reconocer que no habia oido hablar de el antes...