miércoles, 11 de agosto de 2010

En busca de longhouses navegando el Batang Rejang

Intentando profundizar un poco más en Sarawak, nos adentramos hacia el interior con la intención de recorrer los pequeños pueblos a orillas del río Batang Rejang, también llamado el Amazonas de Borneo. Descubrimos casi por casualidad, que había una pista para todoterrenos que va de Bintulu a Belaga, aguas arriba del río, así que podíamos hacer un recorrido circular navegando el Batang Rejang hasta su desembocadura en Sibu.

En esta zona de Borneo todavía hay pequeñas comunidades que viven en las longhouses, una forma de construcción tipica de la tribus indígenas que ha ido evolucionando incorporando los avances tecnológicos: luz eléctrica, televisión... Estos edificios están elevados sobre unos pilares y son una larga serie de apartamentos familiares contiguos con una terraza común, bajo un mismo techo.



Hace años visitarlas era mucho más auténtico, era sencillo que te invitaran a dormir en ellas y conocer su forma de vida. Una vez más el turismo ha enrarecido la hospitalidad y los más avispados de los pueblos importantes (Belaga, Kapit) se han convertido en agentes de viajes que organizan tours de dos o tres días. Quizá con más tiempo y suerte se puede intentar escapar de esta clase de excursiones pero tuvimos que conformarnos con una solución intermedia.

Para llegar a Belaga cogimos unos de los todoterrenos que sale sobre las nueve de la mañana, desde una calle cercana al mercado. El precio es elevado pero su lógica es aplastante: si has tenido dinero para llegar hasta aquí desde tu país es porque puedes pagarlo, si no tienes dinero en efectivo puedes ir al cajero automático y además si quieres ir por el río vas a tardar más y te va a salir más caro. Imposible bajar el precio, nos conformamos con conseguir que rebajaran diez ringgits hasta 50 MYR por persona. Por lo menos el coche estaba bastante bien y sólo íbamos nosotros dos y un amigo del conductor. Y menos mal, porque la pista era un sube y baja continuo con infinitos baches. Cuando llegamos a Belaga, casi cuatro horas más tarde, teniamos el típico mal de tierra de los marineros, vamos, que te da vueltas la cabeza y parece que se  mueva todo durante un buen rato.

Dejamos las mochilas en el restaurante del Hotel Belaga y fuimos en busca de uno de los touroperadores que mencionaba la guía: Daniel Levoh. Estaba liado con otros turistas y nos dijo que volviéramos por la tarde, le propusimos dormir esa misma noche en una longhosue pero prefirió aplazarlo para el día siguiente.

Belaga es un pequeño pueblo con dos calles, tres o cuatro guesthouses y otros tantos restaurantes, al lado del río. Así que no había mucho que hacer, comimos tranquilamente y regresamos a hablar con Daniel. No nos convencieron sus propuestas de varios días pero después de llegar hasta allí decidimos hacer algo de una jornada, visitando una comunidad seminómada por la mañana y subiendo río arriba para visitar tres longhouses después de comer. Debíamos comprar algún regalo para llevarles así que pasamos la tarde entretenidos mirando la oferta de productos de las tiendecillas de Belaga. Finalmente cambiamos un poco las sugerencias de Daniel y así en vez de tabaco y dulces compramos aceite para cocinar, noodles,  azúcar, cerillas, unos pomperos de jabón para jugar, pinturas y pasta de dientes.


La excursión resultó ser interesante a pesar de todo. Quedamos a las nueve de la mañana y conocimos a nuestro guía para todo el día, Hussein, creemos que uno de los "perdidos"del pueblo. La caminata por la jungla hacia el poblado comenzaba cruzando a la otra orilla del río. Allí nos juntamos con un chico canario y su amiga inglesa que están viajando en bicicleta desde hace varios meses, y con los que mantuvimos interesantes conversaciones sobre los viajes y la forma de plantearte la vida.

Algunos tramos del estrecho sendero estaban medio cementados lo que lo hacían todavía mucho más resbaladizo con la humedad, así que había que andar con mucho cuidado para no acabar ladera abajo. Por el camino nos cruzamos con dos jóvenes del poblado que iban hacia Belaga a vender el jabalí que habían cazado y lo llevaban en una especie de mochila hecha con ratán.



Tardamos unas dos horas en llegar aunque fueron duras por culpa del calor, la humedad y las condiciones del camino. En el pueblo, coincidimos con dos hombres que salían a pescar y luego estuvimos tomando café en la  casa de una mujercica mayor, también con tatuajes como en Kalinga.





Volvimos a Belaga a comer y aún tuvimos tiempo de una ducha rápida antes de salir río arriba. Estuvimos en tres longhouses: Long Makeo, Liten y Daah aunque realmente podemos decir que sólo visitamos la primera ya que en las demás Hussein, después de repetir incesantemente que estaba cansado, sólo nos dió una vuelta por la aldea y apenas hablamos con nadie. Así que nos sobraron unos cuantos regalos que al día siguiente cambié en la tienda por un par de paquetes de galletas.





A la vuelta pagamos a Daniel lo acordado (160 MYR) y pasamos de quejarnos porque tampoco creemos que fuera a servir de algo y desde el principio teníamos la sensación de que todo iba a ser un poco raro y artificial. Eso sí, el paseo por el río había sido muy agradable y sentaba un buen precedente para la larga travesía del día siguiente recorriendo el Batang Rejang hasta su desembocadura en Sibu.

8 comentarios:

Javier dijo...

menos mal que vuestras madres no ven las fotos por donde estais si no les daria un jamcuco.¿llevareis machete por esos sitios no????bueno suerte y volver pronto a la civilizacion.

Silvia dijo...

Madre mía, si ya digo yo que en este viaje están pasando cosas muy raras... No os quejastéis???. Mmmmmm.

Bueno, de todas formas parece que estáis disfrutando de esos sitios y esa gente tan peculiar... Un besico.

Javier dijo...

tío soy erika dile a la tía que cando venga que me enselle ah hacer rollitos de primavera vbesicos muakssssssssssss

Marta+Roberto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marta+Roberto dijo...

Luego nos quejamos de la crisis española....esto es el paraíso!!!!!
Saludos

Isabel dijo...

Que mochilica se habian montado los lugareños...
Parece que no está lloviendo mucho? a ver si teneis suerte con el tiempo.
Estoy de acuerdo con Silvia, no os quejasteis??? Sera la edad?,jeje.Un besico pareja

marcis dijo...

Javiii, calla canalla!! Cuidadín con lo que vas contando por ahí... jejeje.

Silvia e Isabel, estamos mayores y un poco "acomodados" últimamente. :P

Erika, primero probaremos a hacerlos nosotros y si salen bien te enseñamos, vale?

Marta y Roberto, la crisis española es famosa en todo el mundo... casi tanto como el Mundial!

Javifields dijo...

ehhh veo que hemos estado en sitios parecidos! nosotros sí conseguimos pasar una noche en una longhouse (http://historiademisombrero.blogspot.com/)

soy tu nuevo amigo facebook de hoy ;)