lunes, 18 de julio de 2011

Mala racha

Después de un largo trayecto en autobús a través del desierto del norte de Chile, llegamos a Calama sobre las 11 de la mañana. En la estación nos dicen que el primer bus a San Pedro de Atacama es a las 15 horas, así que dejamos las mochilas en consigna (1300 CLP) y vamos al centro de la ciudad.


Intentamos ver la mina de cobre de Chuquicamata, una de las más grandes del mundo a cielo abierto. Para ello nos acercamos a la oficina de turismo que está cerca de la plaza de armas. El tour sale al mediodía pero hoy lo han cancelado por viento.

No podíamos imaginar que la racha de mala suerte con las excursiones iba a continuar.



Callejeamos un poco, tomamos algo en una terracita al sol, por fín podemos ir sin abrigo, e incluso tenemos ocasión de aprender algún remedio tradicional antes de volver a la estación. Todavía nos quedan empanadas de ayer y cogemos el bus, esta vez será solo durante hora y media. Nos sentamos una detrás de la otra para no pelearnos por la ventanilla, las dos en el lado izquierdo que es donde se supone que hay mejores vistas. 

Realmente son bonitas desde los dos lados, del izquierdo con volcanes nevados y del derecho con el desierto y el valle de la muerte cuando estás llegando a San Pedro. 




Buscamos alojamiento. Después de comparar un poco preferimos pagar un poco más por una habitación limpia y aireada. Nos quedamos en el Eden Atacameño (8000, por persona en hab. doble con baño compartido).

Salimos a investigar sobre las numerosas excursiones que se pueden hacer en la zona. Malas noticias, este invierno está siendo especialmente frío, ha nevado mucho y están cortados los accesos a los lugares más relevantes. No es posible pasar a Bolivia por Uyuni ni a Salta en Argentina. No se pueden visitar las lagunas altiplánicas y por el momento tampoco los géiseres del Tatio.

Tendremos que redefinir la ruta de las próximas semanas y esperar un poco para darle una oportunidad a los geiseres.

Terminamos el día relajándonos viendo la copa América de futbol con los lugareños mientras cenamos en Barros Restaurant (menu 3500) con una copa de vino chileno.




6 comentarios:

Silvia dijo...

Bueno, bueno, mala suerte con las excursiones tendréis, pero no os privais de nada, eh? Un besico y llamadme algún día con él Skype...

Belén dijo...

Estoy con vosotras, por la izquierda siempre hay mejores vistas...:P

Besicos rojos

Anónimo dijo...

Ya cambiaba yo vuestra mala suerte por la mía buena, brivonas!!!
Ya van llegando fotillos y demás, Ali, tu madre nos tiene al día jeje.
Por aquí días raros, viento, frío, nublado...verano, dónde???
Esperamos tu regreso y las muchas anésdotas q compartirás...por qué compartirás, no??? jejeje
Mil biquiños para ambas, Elena

Sila dijo...

Seguiré el blog con ansia y lo comentaré claro que sí porque he disfrutado a tope de este viaje, por mi culpa los relatos van con algo de retraso, no le dejaba a ML parar y claro... Pero ella se explica muy bien y me encanta, además las fotos son de mayor calidad, si es que es una hacha... Besicos

Anónimo dijo...

Q poquito queda, primaaaaaaaaaa!!!
Tengo ganas de verte ya...aunq seguro q tú no tantas de volver jeje.
Claro q luego te esperan los Dolomitas, ahí es nada!
Tú sobretodo no te resfríes, eh???
Gracias a ML por mantenerte sana y salva...aunq seguro q es "quid pro quo", q tú tampoco eres manca, aunq sean otras tus "gracias" jeje
Q tdo acabe bien para ambas.
Con mil biquiños siempre, Elena

alfonso dijo...

Gracias por compartir!!!, un post interesante y ameno.

Ya tienes un seguidor más. Un saludo.